Estamos orgullosos de ser españoles, de pertenecer a una gran tradición zapatera. Y seremos siempre fieles a nuestros valores: Elaboración 100% en España. Rescatamos la artesanía de manufacturación de calzado que fue tan popular a principios del siglo XIX. Queremos posicionar de nuevo la artesanía del calzado español donde se merece. Volver a la época de esplendor y fama internacional que tanto nos caracterizaba.

Elaborados a mano en Mallorca

No tenemos fábrica. Elaboramos nuestros zapatos en pequeños talleres locales ubicados en el interior de la isla de Mallorca. Un lugar aislado de los avances tecnológicos y degradación de los procesos artesanales corrompidos por la producción masiva. Un refugio al paso del tiempo, donde la herencia del calzado tradicional español ha sido transmitido de generación en generación por familias zapateras entre grandes maestros zapateros y sus jóvenes aprendices.

Historia del calzado balear

Año 900 d.C
Primeras evidencias de actividad artesanal relacionada con el cuero y el calzado en Mallorca, durante la época de dominación musulmana, periodo de gran esplendor cultural de la capital (Palma), ya que llegaron numerosos intelectuales, que huían de la situación crítica de otras ciudades.

1250
Se multiplican los talleres e instalaciones de curtido, creándose dos gremios: los curtidores y los zapateros.

1500
Llegan exóticas pieles del nuevo mundo, dinamizando los zapatos hechos en España. En estos momentos la producción solo se dirigía a la venta interna, todavía no se pensaba en la exportación. Esta documentado que en 1803, Mallorca contaba con 250 talleres que producían 200.000 pares de zapatos por año.

1700
-Mallorca sufre una crisis económica y social debido a la fiebre bubónica.

1800
Empieza un lento incremento económico y demográfico se aplican nuevas técnicas de producción.

1900
Se introduce por primera vez las suela de neumático de coche reciclada. Empiezan primeras exportaciones del calzado balear, dirigidas al mercado colonial, al ejercito español y francés.

1960
El sector del calzado balear adquiere gran fama en Europa y se modernizan las formas de producción.

1975
El crecimiento del sector del calzado se estanca, debido a la crisis del petróleo de estados unidos que incrementa el precio de la materia prima en un 75%. A su vez Mallorca estalla el boom del turismo, siendo más atractiva esta industria para los empresarios del calzado.

1980
Muchas fabricas y talleres cierren para siempre.

1990
Con la llegada de la producción masiva y la globalización el calzado balear ya no puede hacer frente a sus competidores internacionales.

Hoy
Solo pueden encontrarse pequeños talleres familiares que siguen elaborando calzado por puro placer, manteniendo la tradición artesanal que han heredado de sus antepasados.

En Cultura luchamos por el rescate de las tradiciones, el trabajo bien hecho y la calidad de la elaboración, siendo de las pocas empresas que siguen apostando por los zapatos hechos en España.